lunes, 27 de febrero de 2017

¿Son las artes marciales mixtas un deporte apropiado para los niños?

Las artes marciales mixtas (MMA) son una mezcla de diversas artes marciales y deportes de contacto, tanto de pie como de suelo. Para la parte de lucha de pie, se utilizan principalmente los golpes de kickboxing/muay thai, boxeo y karate; para el apartado de suelo se utilizan las luxaciones y palancas del judo y el jiu jitsu brasileño, además de los derribos provenientes de la lucha olímpica y el judo. Todo esto sumado a los golpes en el suelo, exclusivos de esta modalidad.

¿MMA para niños? Mi opinión personal es que sí.

A estas alturas no vamos a discutir que las MMA son un deporte duro. Yo mismo he practicado artes marciales mixtas y no voy a discutir algo que es obvio, decir lo contrario sería no querer ver la realidad. Sin embargo, al igual que otros estilos o sistemas de defensa, artes marciales, o deportes de contacto, todo tiene una progresión. Me he encontrado mucha gente ajena a este mundo que piensa que el primer día que entras en un gimnasio de MMA vas a recibir una paliza. Nada más lejos de la realidad. Ningún estilo es más fuerte o peligroso que otro, todo depende de la forma de entrenarlo.
Un niño que empiece a practicar artes marciales mixtas, como en cualquier otro estilo, va a empezar con lo básico, y no va a pelear con compañeros hasta que tenga una pequeña base, y siempre muy controlado bajo la supervisión de un entrenador.

Si artes marciales como el karate, el judo, el taekwondo o el jiu jitsu son deportes aptos para la práctica infantil, no encuentro el motivo por el que una mezcla de estos estilos no sería beneficiosa para el desarrollo físico y mental de los niños. Con las MMA un niño adquirirá diversas cualidades físicas de diferentes artes marciales. Del karate, boxeo y del kickboxing obtendrá la resistencia física y los reflejos. Del judo y del jiu jitsu recibirá la percepción espacial y la capacidad estratégica, así como la ganancia de fuerza explosiva, proveniente a su vez de la práctica de la lucha olímpica. Practicadas de una forma adecuada, las MMA desarrollan mucho las capacidades físicas y mentales de los niños, al enfocarse tanto en habilidades de pie como en el suelo. Otra de las facetas para la que puede ser beneficiosa, como en otras artes marciales, es el desarrollo de la autoestima.

Desgraciadamente mucha gente tiene una percepción errónea de las MMA debido a los circos y rivalidades irrespetuosas que se montan a veces, en el ámbito profesional, motivadas por el dinero y el show mediático en vez de por la práctica deportiva en sí. Sin embargo, bajo mi experiencia en esta disciplina puedo decir que no tiene nada que ver con el ambiente que se desarrolla en los gimnasios, donde en la mayor parte de los casos, o al menos en los que yo conozco, existe un gran compañerismo, respeto y actitud de esfuerzo.

domingo, 5 de febrero de 2017

Artes marciales como remedio frente al acoso escolar

Seguramente si hacemos memoria de nuestros años de colegio e instituto, recordaremos muchos casos de acoso, ya sea en carne propia o siendo testigo de ello.
Una situación común en las escuelas es el acoso al típico niño introvertido y tímido. Debido a esta situación él se convierte primero en el abusón de los que lo acosaban y después él mismo se convierte en acosador de otras personas ya que en su mente genera un patrón de conducta vengativa que viene cargado con resentimiento, culpa o frustración  que muestra de forma violenta y hacia personas que muy probablemente representan en su subconsciente lo que él mismo fue.
Hay numerosas formas de combatir el acoso pero debido a la temática del blog, voy hablar de las artes marciales como solución frente a este problema.

Todos los que practicamos artes marciales, sabemos que cualquier estilo sirve para darle confianza y seguridad al individuo. Muchos de nosotros nos iniciamos en esta práctica a temprana edad -en mi caso a los 7 años- buscando aumentar la autoestima, o, en mi caso, como un método para canalizar mi energía.
En la actualidad podemos ver a numerosos maestros que promueven sus gimnasios y sistemas de defensa como programas anti-bullyng  con la finalidad de captar más alumnos en sus gimnasios y tener así mayor éxito.

Pero aquí tenemos un problema que hay que tomar muy en cuenta. La mayoría de los instructores están preparados para enseñarle a sus alumnos como patear, golpear, moverse, defender, o acondicionarlos física y mentalmente para pelear. Pero hasta ahí llegan sus capacidades. La mayoría no están capacitados para afrontar un problema social  y psicológico  como lo es el acoso, ya que no tienen estudios acerca del comportamiento humano, la conducta psicológica y no saben a ciencia cierta como van a responder sus alumnos a sus enseñanzas. Son muy pocos los maestros que hacen equipo de trabajo con psicólogos, sociólogos o especialistas profesionales en la materia. Solo enseñan a sus alumnos que hay que defenderse y pelear contra el acoso, lo que hace que el proceso victimológico se mantenga y en muchos casos aumente. En pocas palabras hacen del acosado un acosador.
Es por esto que  todos los instructores de artes marciales que promueven sus escuelas y sus enseñanzas como métodos anti-bullying deberían tomar cursos de psicología o de conducta humana, etc.  para que no promuevan cosas como acabar con el acosador, ya que sólo son posturas de resentimiento y de falta de empatía, que no generan resultados positivos y que no solucionan nada en la erradicación de este problema social.

Sin embargo, pese a estas situaciones, las artes marciales son una muy buena forma de combatir el acoso escolar, debido a que proporcionan mucha confianza en uno mismo.

Aunque parezca contradictorio, existe una frase muy acorde con lo que suele ser la realidad de muchos de nosotros: "las artes marciales te enseñan a no pegarte", y esto es debido a que un practicante de artes marciales, en determinadas situaciones, desde la confianza de saber que se puede defender, prefiere rehuir el problema y ahorrarse complicaciones.